La caza ilegal de lobos marinos esta fuera de control en Chile, pues es la respuesta básica de los pescadores a las interacciones entre mamíferos marinos y sus pesquerías. Estas interacciones no solo suceden en Chile, si no que constituyen un problema global cuando actividades pesqueras coinciden espacialmente con asentamientos o áreas de alimentación de estos animales.

En el caso de los pinnípedos, esto se debe a que muchas especies se distribuyen en áreas costeras y se alimentan de recursos costeros. Es por eso que en mayor o menor medida ocurren conflictos que afectan tanto la conservación de estas especie como el desarrollo de la actividad pesquera

Las interacciones se agrupan en dos grandes tipos: operacionales y biológicas. Las interacciones operacionales ocurren durante las actividades pesqueras y provocan un daño para la pesquería debido a las perdidas y daños a las capturas y artes de pesca (redes, espineles, etc.).

Las interacciones biológicas se ocurren por el uso del mismo recurso por ambas partes, resultando en una competencia potencial. En este sentido, las interacciones son conflictivas debido a la creencia que la depredación de los mamíferos marinos tiene efectos significativos sobre poblaciones de presas que también son consumidas por el hombre.

subproductos de la caza ilegal de lobos marinos

Es por ello que estas interacciones sumadas al rumor de una sobrepoblación han abierto las puertas para que se desarrolle una caza ilegal de grandes proporciones que busca terminar con esta problemática.

Los pescadores artesanales e industriales han hecho uso de arpones, escopetas y hasta explosivos para destruir las colonias de lobos marinos en Chile. Como recompensa de esta caza ilegal obtienen lo que ellos suponen el termino de la interacción y por otro lado una fuente de recursos extra al vender subproductos de lobos marinos como carne, aceite de lobo y otras.

Lo que estas personas desconocen es que el lobo en su rol de predador tope, mantiene a las poblaciones de peces bajo ellos en un estricto control, eliminando peces débiles y enfermos, lo que evita la propagación de enfermedades a todo el cardumen.

Estos mamíferos marinos también son el único depredador que controla los frecuentes escapes de salmones desde las jaulas de piscicultura en el sur de Chile, por lo que la expansión sin control que ha tenido de esta especie foránea que consume nuestros peces nativos ha sido controlada solo por ellos.

Por lo que programas de educación sobre ecología marina sumado a una férrea actividad fiscalizadora es la única forma de detener las actividades de caza ilegal a lo largo del pais.