Las más de tres décadas de sobrexplotación del mar chileno han afectado a los lobos marinos pero también han colapsado la mitad de las poblaciones de peces del país. La disminución de poblaciones emblemáticas como el jurel, merluza común, merluza austral, o congrio dorado, entre otras, se suman a la creciente contaminación de nuestras costas debido a mega proyectos mineros, forestales, salmoneros y termoeléctricos.

No obstante, el Estado Chileno en una incomprensible comportamiento no desea hacerse cargo del mal manejo que ha tenido hasta ahora el Ministerio de Economía, por tanto alimenta el rumor de que en Chile existiría una sobrepoblación de lobos marinos que estaría acabando con las peces que se consumen habitualmente por la población humana.

Esta afirmación, que es del todo irreal, es ecológicamente inviable puesto que los lobos marinos son uno de los predadores topes de nuestro ecosistema, por tanto, es imposible que puedan crecer en un numero desproporcionado si sus principales fuentes de alimentos están desapareciendo.

Fotografía de Colonia de Lobos Marinos

De hecho diversos estudios científicos han probado que incluso en algunas loberas emblemáticas como la de Lobería de Cobquecura, la cantidad de animales es cada vez menor, poniendo en riesgo su supervivencia.

Este rumor ha llegado a tal extremo que en Julio de 2010, el director regional de Sernapesca, Francisco Fernández aseguró al Diario El Llanquihue que la población de mamíferos marinos bordeaba los 2 millones versus los 120.000 ejemplares que en la misma fecha la investigadora de la Universidad Austral, Laila Hoffmann, entregaba al mismo diario.

Es este comportamiento irracional del Estado el que ha incitado a los pescadores artesanales a destruir a su “competidor” con escopetas, arpones e incluso explosivos, en vez de enfrentarse al real enemigo la pesca industrial y desproporcionada autorizada por el Estado.